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Arrancaba el mes de abril de 2013 cuando José Miguel y Maite me abrían las puertas de su finca de tomates en ecológico, cercana a la autovía del Mediterráneo, en Almería. Eran sus primeros años en producción orgánica y habían montado su propia empresa, Biotomate. Hace solo unos días los volvía a visitar con todo el proyecto ya maduro y en pleno crecimiento. Este año Biotomate cumple 20 años en eco y 10 en agricultura biodinámica.

Export
El principal mercado de Biotomate está en la exportación, y ya no solo comercializan producción propia, sino también la de otros productores. Entre sus clientes de destino destacan Alemania, Francia, Holanda, Bélgica, Dinamarca o Suecia, entre otros. En biodinámica uno de sus principales canales está en las tiendas especializadas.

Tomate doce meses
Entramos en dos de los invernaderos de Biotomate, ambos en ecológico, uno de ellos con tomate pera y otro de ellos con tomate bola o tipo canario. Están en el último tramo ya, de hecho esta primera semana de junio concluirán con la recolección de la última rama.
El objetivo es cerrar calendarios de tomate los doce meses, complementando estas fincas de Almería con las de Retamar y sobre todo con las de Jérez del Marquesado, en la provincia vecina de Granada. Allí, en la comarca de Guadix hay olivos y producción de tomate en verano. Incluso sandía al aire libre.

Biotomate en El Alquián y Retamar
Pero volvemos con el relato a la provincia almeriense. En las fincas de Retamar que son de biodinámica Biotomate hace su propio compost, y los preparados biodinámicos.
Y en las próximas a la autovía, en el área de El Alquián donde nos ubicamos, la producción es ecológica. En cada uno de los dos invernaderos que recorremos vemos abundancia de biodiversidad y corredores verdes. Hay diente de león, ortiga, milenrama, manzanilla o corteza de roble, entre otras.
“Y lobularia, veinte plantas por hectárea, para colonizar con orius y así ayudar al control del trips”, describe José Miguel Castillo.

Nuestro anfitrión nos muestra también las cebollas que observamos conviviendo con las tomateras. “Sirven como repelente para la mosca blanca. Además hay un intercambio de raíces, las de cebolla son más superficiales que las de la planta del tomate, que son más profundas. No hay competencia”, describe.

Control de Tuta Absoluta
Afortunadamente no ha tenido problemas con el rugoso, así que le pregunto a José Miguel por la otra gran problemática del productor de tomate, la Tuta Absoluta. Para combatirla me habla de herramientas muy heterogéneas. Emplea tres o cuatro cepas distintas de Bacillus, jabones potásicos y fosfóricos, piretrinas, distintos aceites naturales, feromonas de confusión sexual o placas negras para monitoreo.
Además José Miguel me comenta los nidos de murciélagos, que ha acondicionado de prueba frente a la Tuta. Incluso mientras caminamos entre líneos nos cruzamos con una población de gallinas. Es el ecosistema de Biotomate.

Con ellos ponemos el broche a la campaña de tomate 2025/26 en Almería.





