Recomendaciones para mejorar la eficacia de la solarización en el manejo de nematodos y patógenos de suelo empleando la sonda Nematool 3.0
La solarización en invernadero es una técnica de desinfección del suelo que aprovecha la radiación solar durante el periodo sin cultivo. En un contexto de reducción de fitosanitarios y fumigantes, se ha consolidado como una herramienta clave de manejo integrado frente a nematodos, malas hierbas, hongos, bacterias, determinadas plagas y algunos patógenos asociados al suelo.

Consiste en regar el suelo a capacidad de campo y sellarlo con plástico transparente para elevar y mantener la temperatura durante el tiempo necesario. Su eficacia depende de una correcta ejecución, ya que varios factores condicionan directamente el resultado.
Pasos y aspectos clave para una solarización eficaz.
- Elegir el momento de mayor radiación.
Para conseguir temperaturas de suelo superiores a 38 ºC de forma mantenida.
- Reducir al mínimo el tiempo entre el final del cultivo y el inicio de la solarización.
Lo más corto posible para reducir riesgos y mejorar la eficacia del tratamiento.
- Retirar los restos vegetales y limpiar el suelo
Especialmente en parcelas con antecedentes de virosis, ya que pueden actuar como reservorio de patógenos.
- Preparar y nivelar el terreno.
Evitando bolsas de aire y favoreciendo una mejor transmisión de la radiación y del calor al suelo.
- Revisar el sistema de riego.
Comprobar que los goteros funcionan y el riego se distribuye de forma homogénea.
- Regar a capacidad de campo.
Una humedad adecuada mejora la conducción del calor en profundidad.
- Evitar barreras a la entrada de radiación.
Retirar restos de blanqueo, suciedad en la cubierta o cualquier elemento que reduzca la entrada de radiación al invernadero.
- Utilizar un plástico específico para solarización.
Para maximizar la captura de radiación. Colocarlo lo más pegado posible al suelo y sellarlo prestando atención a laterales, postes y zonas donde puedan formarse cámaras de aire.
- Cerrar correctamente el invernadero.
Para optimizar la retención de calor.
- Favorecer la transmisión de temperatura en profundidad.
Es clave que el calor llegue a la zona donde se concentra el mayor desarrollo radicular.
- Controlar la duración y calidad de la solarización.
La duración dependerá de la radiación y de los grados-hora acumulados por encima de 38 ºC. En este punto, Nematool 3.0 permite monitorizar el proceso y valorar la calidad de la solarización con datos objetivos.
- Evitar pérdidas de temperatura durante el proceso.
Evitar prácticas que puedan reducir la temperatura acumulada, como riegos o blanqueos no planificados.
Nematool 3.0 como herramienta de soporte en la solarización.
El objetivo principal de la solarización es conseguir temperaturas por encima de los 38ºC y alcanzar un mínimo 1500ºC acumulados por encima de estos 38ºC; temperatura necesaria para actuar contra los patógenos de suelo.

Nematool 3.0 es una herramienta digital que nos da el soporte necesario el manejo integrado de nematodos y seguimiento de solarización. Esta herramienta se basa en un modelo de análisis de datos y de gestión digital de la información ligado a una APP y una aplicación Web donde podemos descargar datos y realizar seguimientos en tiempo real.
La herramienta permite trabajar con dos modelos principales: el Modelo Solarización y el Modelo Nematodos.

En el Modelo Solarización se establecen hasta seis niveles de calidad de solarización.

El Modelo Nematodos permite identificar momentos óptimos de intervención:
– Ovicida: aparición de los primeros huevos después de la infección, en la que aplicaríamos Bioact® Prime.
– Larvicida: aparición de nuevas larvas infectivas donde aplicaríamos Velsinum®.
Ejemplo de recomendación para un cultivo de campaña de otoño ciclo largo (Almería):

Manejo de patógenos de suelo: Virus Rugoso del Tomate (ToBRFV)
La Universidad Politécnica de Valencia (Drª Mª Isabel Font San Ambrosio), ha realizado un ensayo en colaboración con BCS para evaluar la eficacia de la Biosolarización y Biofumigación en la inactivación del Virus Rugoso del Tomate (ToBRFV) utilizando la sonda Nematool 3.0.
Los objetivos del ensayo fueron:
– Evaluar la capacidad infectiva de restos vegetales frescos infectados con ToBRFV.
– Evaluar la efectividad de una Biosolarización- Biofumigación en condiciones controladas de laboratorio.
– Evaluar la eficacia de la Biosolarización en condiciones de suelo en un invernadero comercial, para reducir el inóculo y la infectividad de ToBRFV.
– Para ello se localizó un invernadero con alta carga virotica de ToBRFV y se procedió a realizar los ensayos pertinentes para evaluar posteriormente mediante analíticas (DAS-Elisa y RT-qPCR) si una buena solarización era capaz de reducir / inactivar la capacidad infectiva del virus ToBRFV.
Los ensayos realizados con las muestras vegetales recogidas en este invernadero fueron:
– Biofumigación en sustrato en laboratorio durante 1 mes.
– Biosolarización en estufa en sustrato húmedo durante 1 mes y 2 meses
– Biosolarización en estufa en sustrato seco durante 1 mes y 2 meses
– Biofumigación en laboratorio durante 1 mes y Biosolarización en suelo durante 1 mes (junio) en invernadero comercial de Níjar.
– Biofumigación en laboratorio durante 1 mes y Biosolarización en suelo durante 2 meses (junio y julio) en invernadero comercial de Níjar.
En la biosolarización se procedió a enterrar el material vegetal del cultivo anterior en el mismo invernadero a dos profundidades (10 y 20 cm) y después se procedió a realizar una solarización utilizando un plástico de especial solarización (Sotrafa Eco Plus) con el seguimiento de Nematool 3.0.

La solarización llevada a cabo durante 2 meses fue excelente con una media de 16.000º acumulados por encima de 38ºC.
Después se realizaron los ensayos para determinar la capacidad infectiva de los restos vegetales de plantas de tomate infectadas con ToBRFV ya biofumigados y biosolarizados.
Conclusiones:
– En condiciones de laboratorio, se ha demostrado que el material vegetal infectado de tomate (hojas, tallos, raíces y frutos maduros) puede transmitir el ToBRFV a plántulas sanas a través de sus raíces.
– La biofumigación-biosolarización en laboratorio del material vegetal infectado con ToBRFV, sometido a temperaturas de 55–60 °C en sustrato seco, podría reducir con el tiempo su capacidad infectiva y por tanto, disminuir la transmisión por vía radicular en comparación con el sustrato húmedo.
– En la biosolarización se observa una mayor eficacia frente a ToBRFV en la profundidad de enterrado del material vegetal a 10 cm en comparación con 20 cm.
– Una biosolarización en invernadero con altas temperaturas y han reducido la integridad de las partículas víricas y su capacidad infectiva.
– La combinación de biofumigación+biosolarización (BF+BSSu) demostró una eficacia total en la prevención de la transmisión radicular durante 150 días, con la eliminación de la capacidad infectiva del virus en el sustrato.

En conjunto, los resultados de este trabajo refuerzan la importancia de la gestión adecuada de los residuos vegetales en el control de ToBRFV y evidencian que la integración de técnicas como la biosolarización puede contribuir de manera efectiva a la reducción del riesgo de transmisión del virus en sistemas de producción intensiva.
La eficacia de la solarización no depende solo de aplicar la técnica, sino de ejecutarla y monitorizarla correctamente. Herramientas como Nematool 3.0 permiten transformar la solarización en una práctica más precisa, medible y eficaz dentro del manejo integrado de nematodos y patógenos de suelo.






