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De padres a hijos. Manuel Escudero continúa en la dirección general, pero sus hijos ya están en los escalones más importantes de la compañía para catapultar una nueva generación en El Plantel Semilleros. Víctor Manuel en la gerencia y Ana Belén en la dirección comercial. Son el ejemplo vivo de la evolución familiar del ‘modelo Almería’.
Un relevo que viene de la mano de una mayor profesionalización. Víctor Manuel tiene doble licenciatura en Administración y Dirección de Empresas, más un MBA es una prestigiosa escuela de negocios de EEUU. Ana Belén es licenciada en Psicología, también ha cursado un máster y ha conocido los distintos departamentos del semillero tras más de una década de experiencia en esta empresa familiar.

La Mojonera, El Ejido y Níjar
Recorremos la sede central de El Plantel Semilleros, ubicada en La Mojonera. Me acompañan padre e hijo porque Ana Belén tiene que ausentarse, así que no queda retratada en ninguna instantánea. Este centro, en el que comenzó todo, está pendiente de ser ampliado a futuro. Desde que Víctor está como gerente de El Plantel ya se han implementado cambios. Uno de ellos es reducir el número de centros.
“Hemos hecho una reestructuración para mejorar la gestión y eficiencia de los mismos”, comenta Víctor Manuel Escudero.
De esta forma, los centros más pequeños, como Vícar o Dalías, han sido arrendados para producción de plantas ornamentales. Sí se mantiene el de San Agustín para dar servicio a una zona muy amplia como es Tierras de Almería.
La nueva filosofía de trabajo se centra en tres grandes centros desde los que dar servicio a toda la Península. Para ello también se ha reforzado la flota de vehículos. Estos tres centros son el de La Mojonera, El Ejido y Níjar con actividad los doce meses del año.

Colaboraciones con semilleros locales del resto de España
Otra iniciativa puesta en marcha desde la nueva gerencia es la de llegar a acuerdos con pequeños semilleros locales de diferentes zonas de España y Portugal. De ese modo dichos semilleros aprovechan la capacidad logística y de producción de plántulas de El Plantel y éste se implanta de su mano en esas zonas en las que aún no estaba asentado o lo estaba de una forma puntual.
Manuel y Víctor, padre e hijo, me ponen distintos ejemplos de esta línea de colaboración con semilleros de otras provincias y regiones, como Tarragona, Castellón o La Mancha, entre otros. Sinergias y colaboraciones que posicionan a El Plantel en las principales zonas de la Península en las que se cultivan frutas y hortalizas.

Vitalplant en San Isidro
Otro ejemplo más cercano de las alianzas de El Plantel está en la alcanzada con Megasa, un acuerdo de colaboración a través del cual El Plantel explota desde noviembre el semillero de Vitalplant.
Producción en este semillero de San Isidro centrada principalmente en los injertos de tomate y sandía.

Mayor profesionalización del semillero
La impronta de esta nueva generación al frente de El Plantel se observa también a nivel de estructura de empresa. Se trabaja a nivel interno con más datos que hace necesario una especialización en los cuadros de gestión.
Así hay nuevas figuras como el responsable de compras, responsable de recursos humanos, el responsable de logística o el financiero que reflejan un salto cualitativo en la profesionalización del semillero.

Diversificación de territorios
A nivel de comercialización los cambios implantados los describe Víctor Escudero del siguiente modo: “Diversificación en cultivos y geografías. Desestacionalización de la producción para producir los doce meses con una plantilla profesional todo el año. Así conseguimos estar en plena producción”.
Esa geografía mayor se observa en los territorios a los que ha llegado El Plantel, cubriendo la práctica totalidad de la Península Ibérica, pero también los archipiélagos. En el caso del balear con injertos de tomate que son de sandía en el caso del canario.
“Estos cambios nos han llevado a cerrar los últimos dos años creciendo a doble dígito en volumen y facturación”, señala Víctor Manuel.
Más de 300 millones de plántulas al año en alrededor de 25 hectáreas de invernaderos. Y en injertos (sandía, tomate, pepino, berenjena, etc) más de 40 millones.

Diversificación de cultivos
La lista de la crianza de cultivos, ya sean para aire libre o invernadero, es muy extensa. Así que daré solo algunas pinceladas de interés, como los 19 millones de injertos de sandía, tanto para cielo abierto como en cultivo protegido, ya sea en España o Portugal. Además, en el país vecino para Torres Vedras injertos de tomate o piel de sapo para otras regiones lusas.
Cultivos que me llaman la atención son la cebolla para La Mancha, la coliflor para Murcia o el brócoli que va desde Sevilla y Córdoba pasando por Albacete y Murcia hasta Zaragoza.
La diversificación de cultivos se observa también en los pimientos de verano al aire libre, lamuyos en Albacete y resto de La Mancha.

Sanidad vegetal
El último apunte es para la agronomía. Nueva lavadora para las bandejas del semillero, mallas en el suelo de todos los centros para evitar malas hierbas o nuevos desinfectantes para garantizar la mejor sanidad vegetal posible. También de nuestros amigos de Svensson mallas de sombreo para control climático y de crecimiento. “Con todas estas mejoras solo hay un objetivo: la calidad de la planta”, añade Víctor M. Escudero.
Una renovación que llega hasta el área del cooling también con un nuevo sistema de aireación. “Mejora de la humectación para a su vez mejorar el prendimiento y la calidad de la plántula”, reitera Víctor.
Antes de despedirnos me comentan una importante innovación en injertos de tomate en el centro de Níjar. Interesante para contar este verano. Dejamos la muletilla.






