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El consorcio microbiano Vibacter obtenido por Trichodex (Grupo Fertiberia)
En la diana la salud de los suelos agrícolas en el marco del Symposium de Sevilla
Trichodex da un paso más en su labor pedagógica en defensa de una mejor agricultura. Si estos últimos años ha promovido cómo los microorganismos son los aliados ideales para aumentar producción, rebajar estrés salino e hídrico y mejorar la eficiencia de los nutrientes, el siguiente nivel es el cuidado de los suelos. Esta semana – en el 18º Symposium de Sanidad Vegetal celebrado en Sevilla – Trichodex ha mostrado el camino para mejorar la salud de los suelos agrícolas afectados por residuos químicos y metales pesados.

Los microorganismos como solución
“La problemática está en que esos químicos y metales pesados terminan pasando a la planta, estresándola”, explicaba el Dr. Khalid Akdi, director general de Trichodex perteneciente al Grupo Fertiberia.
A continuación enumeraba algunos de esos metales pesados como son el cobre, el plomo, el mercurio o el cadmio. Una problemática de plena actualidad y que ha encontrado en este Symposium el cónclave perfecto para debatir sobre sus posibles soluciones. La de Trichodex pasa por los microorganismos, universo en el que trabaja e investiga desde hace 35 años.
Restos químicos y metales pesados que provocan estrés oxidativo, bloqueo nutricional y reducción de biomasa (menor crecimiento y productividad) derivando en un impacto negativo sobre la fertilidad de unos suelos cada vez más empobrecidos.

Microbioma Detox
Ponemos nombre a la estrategia presentada por Trichodex: Microbioma Detox, la bioremediación microbiana para optimizar la respuesta vegetal al estrés químico. Un modelo basado en la interacción planta – suelo – microorganismo.
Se trata de una solución biológica, donde las bacterias promotoras del crecimiento vegetal (PGPB) y los consorcios microbianos ofrecen una estrategia integral que combina múltiples mecanismos de acción para mitigar la toxicidad de los metales pesados.
Los mecanismos clave que se emplean son la inmovilización de metales, la adsorción, quelación y transformación. Como resultado una restauración del microbioma nativo, una mejora de la estructura del suelo y un incremento de la capacidad de carga microbiana. Beneficios que se observarán en una mejor nutrición y equilibrio hormonal de las plantas.

Vibacter
El mejor ejemplo de todo lo anterior tiene nombre propio: Vibacter, un consorcio microbiano que promueve el crecimiento pese a que la planta esté en condiciones de estrés químico.
“Son nuestros biofertilizantes, consorcios capaces de luchar contra la fitotoxicidad y remediar los efectos perjudiciales del estrés provocado por metales pesados”, señalaba Khalid Akdi para centrarse en Vibacter, en base a cuatro tipos de microorganismos.
Trichodex presentaba en su ponencia en el Symposium de Sanidad Vegetal resultados de distintos ensayos de toxicidad de cobre y otros metales, tanto en hortícolas como cítricos, para avalar la eficacia antioxidante de Vibacter a la hora de restaurar el microbioma y contrarrestar los efectos negativos de los residuos químicos y los metales pesados en suelos agrícolas.
Mejor capacidad de colonización del sistema radicular, mayor cuantificación del biofilm en las raíces o mayor concentración y vida media de los microorganismos, además de producción de metabolitos que activan las defensas naturales de la planta, por ejemplo, frente al cobre.
“La biorremediación microbiana representa un cambio de paradigma en la gestión de suelos contaminados: de la remediación pasiva a la restauración activa del ecosistema edáfico”, concluía el doctor Khalid Akdi.
Un paso más en el universo del microbioma de Trichodex que con el desarrollo de tecnología propia logra fermentar consorcios microbianos al completo, en un mismo biorreactor, potenciando así las interacciones de los microorganismos y su efectividad.

Sobre el 18º Symposium de Sanidad Vegetal
“Sin sanidad vegetal no hay agricultura y sin agricultura no hay futuro”, con estas palabras Carlos León Garrido, presidente del Coitand, inauguraba el 18º Symposium de Sanidad Vegetal que arrancaba el miércoles 4 y se clausuraba hoy viernes 6 de marzo en Sevilla. Organizado por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Graduados en Ingeniería Agrícola de Andalucía Occidental (Coitand).
Las sesiones de conferencias han abordado las principales problemáticas fitosanitarias en cultivos estratégicos como el olivar, los hortícolas, el arroz o los frutales, junto con la evolución de plagas emergentes y prioritarias en la Unión Europea y la necesidad de reforzar los sistemas de vigilancia y respuesta.
La innovación ha tenido un papel central, con sesiones dedicadas al biocontrol, las sustancias naturales, los consorcios microbianos y las nuevas técnicas genómicas aplicadas a la mejora vegetal. También se han abordado avances en herramientas basadas en ARNi y aptámeros, así como en inteligencia artificial, robótica y digitalización, que están transformando la toma de decisiones en campo y la gestión integrada de plagas.

El Symposium ha dedicado, igualmente, un espacio destacado a la agricultura regenerativa y a las estrategias de adaptación al cambio climático, poniendo el foco en modelos de producción más adaptados y eficientes.
Esta 18º edición del Symposium de Sanidad Vegetal ha contado con el patrocinio del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, la Universidad de Sevilla y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla. Además, han colaborado la Fundación Caja Rural del Sur, Aepla, Aesave y Opracol Sevilla.








