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Es el momento del año en el que la plasticultura se hace actor principal del campo almeriense y de la costa granadina. Y en esta ocasión con grandes novedades, ya sea para solarizar mejor o para renovar las cubiertas con filmes con nuevos aditivos y propiedades. Estos días atrás en El Edén de El Ejido (Almería) se celebraba una jornada técnica conjunta entre Sotrafa, Econatur, Vargas Integral y Hortalan.
Como las temáticas que se abordaron son de gran interés y merecen un tratamiento en detalle – aunque están relacionadas – vamos a separarlas en dos publicaciones. En la crónica de hoy hablaremos de las innovaciones de Sotrafa y en la de mañana cerraremos con el biodesinfectante Soil de Econatur que distribuyen Hortalan y Vargas Integral, y del que ya hemos publicamos semanas atrás.

Solarización
El primero en tomar la palabra era Andrés Linares, delegado comercial de Sotrafa, abordando “la primera gran decisión que se toma en el inicio de la campaña: la desinfección de suelo”.
Explicó las ventajas de la desinfección, ya que su coste se verá compensado en una mayor y mejor producción. También recordó algunos consejos sobre el acondicionamiento del terreno, desde sellar bien hasta reparar roturas de cubierta, si las hubiera.

Y a partir de ahí habló de los filmes especiales, ya sea para una desinfección química (DsPlus y DsTif) o ecológica (EcoPlus, para solarización; y BF, para biosolarización). Comentaremos la segunda.
Los filmes que propone Sotrafa para la desinfección ecológica son especiales por las propiedades que presentan, como la termicidad. Son plásticos que retienen la temperatura. Son antigoteo, la humedad en forma de película, no de gota; con propiedades mecánicas, son filmes barrera resistentes a la degradación y eliminan patógenos por temperatura.
“Entre campaña y campaña hay poco tiempo, por eso hay que ir con el mejor plástico. Y para la solarización siempre hay que emplear plásticos especiales”, concluyó Andrés Linares.

Novedades en plásticos de cubierta
Cerró el delegado de Sotrafa en Almería, Juan Francisco Martín Vicente, que antes de presentar una gran novedad, como es el nuevo plástico Oasis SecondSky, explicó algunos conceptos para entender la importancia del plástico de cubierta del invernadero como son la transmisión, absorción, reflexión, refracción, difusión y emisión.
“Actuando sobre las distintas longitudes de onda podemos desarrollar productos especiales”, apuntó mientras describía cómo es la radiación solar total, desde la UV, pasando por la Visible (conocida como PAR, que es la buena para el cultivo) hasta el IR Cercano (el NIR o infrarrojo corto, cuyo efecto hay que controlar), medido en nm (nanómetros).
La PAR, que es la que alimenta al cultivo, está en el rango de 400-700 nm. Las cubiertas que propone Sotrafa se diseñan para evitar el infrarrojo que está en el rango superior de nanómetros. “El objetivo es evitar el sobrecalentamiento de los invernaderos durante el día”, describía Juan Francisco, “lograr una transparencia suficiente de la cubierta en la zona PAR para que la fotosíntesis transcurra con buena eficiencia”.

Oasis SecondSky de Sotrafa
Y a continuación la gran novedad: Oasis SecondSky. Un nuevo filme de cubierta para gestionar mejor la radicación y estabilizar el microclima del invernadero, rebajando sustancialmente tanto la temperatura media del interior como la necesidad de blanquear, y redundando todo ello en una mejor respuesta agronómica del cultivo.
Esas condiciones de temperatura ideales para el desarrollo de la planta las definía Martín Vicente del siguiente modo: “Oasis SecondSky está diseñado para reducir la radiación NIR (infrarrojo cercano) con una óptima transmisión de la radiación PAR. Se logra una gestión térmica eficiente, evitando el estrés térmico. Y un desarrollo vegetativo equilibrado con mayor calidad y productividad, optimizando a su vez los recursos hídricos”.
Esa nueva cubierta del invernadero pasa a tener una mayor influencia directa sobre la temperatura interior, la humedad relativa, condensación, actividad fisiológica de la planta, comportamiento de polinizadores, demanda de agua y calidad final del fruto.

Es un cambio de paradigma observable también en el encalado, que se reduciría y retrasaría (pasando a ser solo estratégico y de menor intensidad) sin privar al cultivo de la radiación PAR de la que vive y se alimenta.






