La tarde-noche refrescaba en la zona de Castell de Ferro, después de un largo día de calor del mes de julio, en esa última hora de luz el cielo se desplegaba amable. Viernes 22, fecha para marcar en el calendario porque significaba la vuelta a las jornadas de convivencia de El Plantel Semilleros después de un periplo de varios años, marcados por la pandemia, y donde estas tradicionales jornadas habían sido aparcadas por el Covid.

Así que este pasado viernes estaba marcado por un espíritu de reencuentro, lo más parecido a la época prepandémica, a esa añorada normalidad. La agricultura granadina y almeriense, ese modelo familiar, está envuelto por ese carácter social, de vínculo cercano, que durante tantos años ha sabido alimentar El Plantel. El semillero lleva asentado en la costa de Granada dieciséis años, y la de este viernes ha sido la X Jornada de Convivencia. ¡Y las que quedan por venir…!
El lugar escogido para reanudar las jornadas de convivencia ha sido un bonito y gran espacio al aire libre, frente a la pedanía Los Carlos, y con unas bucólicas vistas a la serranía. Actividades para niños, como siempre es habitual en los eventos de El Plantel, y también pequeños expositores de algunas casas de semillas, como Fitó, Nunhems, Rijk Zwaan, Seminis o CapGen, que querían ser parte de esta actividad de hermandad atendiendo a los agricultores sobre portainjertos y variedades de las diferentes especies hortícolas.
“Estar cerca de nuestros clientes y agricultores es muy importante para nosotros. Cuando estás lejos, nadie te ve. Por eso nos esforzamos en estar cerca y en cuidar esa cercanía”, expresaba Manuel Escudero, director general de El Plantel.

La presencia del semillero en la costa granadina ha ido creciendo año tras año. Diego Medrano, delegado en esta zona, calcula que son ya más de 800 agricultores de la costa los que confían en las plántulas de El Plantel.
“Nuestra impronta está en el servicio que brindamos al agricultor, con una entrega puntual, y en la calidad de la plántula”, describía Diego Medrano, “nos orgullecemos de servir el mejor sistema radicular, los plantones más sanos y según la demanda y gusto de cada agricultor”.

Todo empieza en el semillero. Es el punto de partida de cada nueva campaña, de cada nuevo ciclo de producción. “Nuestro objetivo es ofrecer las plantas más productivas, pensando en la rentabilidad de nuestros clientes”, resumía Manuel Escudero.

Durante la velada además se hicieron varios sorteos de semillas entre los presentes, variedades de pepino por gentileza de las casas Rijk Zwaan y Semillas Fitó.

Este evento de Semilleros El Plantel ha sido simbólico en varios aspectos, no solo la vuelta a la normalidad, sino también como colofón a la última campaña hortofrutícola y también como adelanto a la venidera y próxima 2022/23. De hecho a finales de agosto se comenzará ya en los invernaderos de este área con los primeros trasplantes de pepino.

En esta jornada de Castell había sobre todo productores de pepino, pero también agricultores de tomate cherry o de pimiento tipo Palermo, de ésta y otras localidades vecinas.


“Dedicamos un importante esfuerzo a la formación de nuestro personal y a invertir en tecnologías para obtener plantas que se adapten mejor a los cambios del tiempo. Nuestras plántulas tienen ese plus, se adaptan con facilidad y van más rápido”, señalaba David Sánchez, director de producción de Semilleros El Plantel.

La alcaldesa de Gualchos-Castell de Ferro, Antonia María Antequera, no quiso perderse este reencuentro del sector hortofrutícola, agradeciendo a El Plantel su labor y actividad y recordando que “hay que apoyar la agricultura porque es el principal sector de nuestra economía”.