Cerramos el mes de abril y ya podemos decir que ha sido en tomate el más dorado de cuantos se recuerdan en lustros. El tomate para el ‘modelo Almería’ no es una hortaliza cualquiera, es la identidad, el ADN de la agricultura almeriense. Por eso es una magnífica noticia para los productores de tomate los buenos precios que se han alcanzado durante este mes de abril. No todo van a ser malas noticias, así que nos alegramos profundamente.
Las causas, diversas, aunque todo se reduce a la clásica ley de la oferta y la demanda. Gracias a Almería ha habido tomate en los mercados en este primer mes de la primavera. La producción en Holanda se ha retrasado, al igual que en Murcia. Y luego Marruecos que durante la campaña ha sufrido en lo meteorológico y que ha tenido que limitar exportaciones para atender a su mercado doméstico.
Durante demasiadas campañas atrás en Almería por desgracia una vez terminaba la Semana Santa los precios del tomate caían en picado dejando por los suelos cualquier expectativa. Por fortuna esto ha cambiado este año. Se han conjugado los factores para poder cerrar bien la campaña de tomate almeriense y paliar así momentos irregulares del resto del ejercicio.





