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El cherry en verano con microbianos: bacterias y hongos benéficos para desarrollar un cultivo más sano desde la raíz
El verano es la estación en la que el tomate se produce en serranías y comarcas de interior. Son las propias comercializadoras que cultivan en zonas costeras durante el resto del año las que en los meses de más calor trasladan producciones a otras altitudes para completar ciclos de doce meses con sus clientes. Un ejemplo está en Cortés de Baza, en el interior de la provincia de Granada, donde el cultivo de tomate cherry se hace bajo malla y en este período. Visitamos una de estas fincas en compañía de su asesora de campo, Yolanda Muñoz, delegada de la empresa Bioera.
Modelo familiar
Raúl González y Aixa Madrid son un matrimonio que prolonga la producción hasta el otoño. “Hasta que aparecen los primeros hielos, a veces incluso hemos llegado hasta finales de noviembre, depende del tiempo”, explica Raúl.
“Tenemos dos variedades de cherry, Astuto y Genio, trasplantadas el 7 de abril. Y hemos iniciado con Bioera su programa para mejorar raíces, sanidad del cultivo y calidad de frutos”, describe con detalle Aixa.

Protocolo de Bioera
En esta explotación han sido habituales los problemas de nematodos, incluso infecciones de fusarium y verticilium. Así que han implementado un protocolo completo de Bioera para atajar todos los posibles frentes empleando como aliados los microbianos.
Yolanda Muñoz describe el programa puesto en marcha iniciado con la siembra, vía riego, a través de bacterias promotoras del crecimiento para crear un entorno sano para la raíz.
También en el momento del trasplante y pensando en hacer frente a nematodos se han utilizado hongos benéficos (Clamiradis) junto a elicitores de defensas (Nequi, a base de quitosano).

“Una semana después para potenciar el sistema radicular vía riego hemos empleado micorrizas, Bioradis Sol”, señala la representante de Bioera, “además, desde el trasplante y cada semana hasta el final de ciclo recomendamos Saviavital Rhyzo”.
Este abono orgánico líquido de origen vegetal, Saviavital Rhizo, enriquecido con 3 especies del género Bacillus y hongos micorrícicos está en el epicentro de la estrategia. “Genera raíz nueva y pelos absorbentes y pone a disposición de la planta esos nutrientes bloqueados, como calcio, fósforo o hierro. Los desbloquea a través de las bacterias y solubiliza nutrientes”, detalla Yolanda Muñoz.

Qué microorganismos y cuándo
La tarea de asesoramiento, con visitas periódicas a esta finca granadina de la comarca de Baza, se ha centrado en explicar a Axia y a Raúl qué microorganismos usar y qué momento adecuado.
“Al abrir la tierra, si escarbamos un poco, se ve buena raíz. Así que estamos satisfechos de haber probado este plan de Bioera, las plantas no se tocan de cuello, se ve un cultivo más sano y fuerte que no amarillea”, describe Raúl.
“Hay más vigor de planta, está más verde y sana. Los frutos engordan sin problema y toman un color más oscuro desde el principio”, añade Axia.
Es el cherry en verano que da un salto cualitativo hacia adelante abrazando la microbiología de suelos.








