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Se llama Paladar. Variedad de sandía rayada o blanca sin semillas de la casa Diamond Seeds. Rusticidad y adaptabilidad a cultivos protegidos y de calle. Finaliza la campaña en los invernaderos almerienses y la sandía Paladar inicia su viaje por el resto de España.

Del 15 de enero al 15 de junio
Paco Alonso, productor y comprador, especialista en sandía desde hace más de 40 años y actualmente delegado comercial de Diamond Seeds explica la elasticidad de Paladar para funcionar bien en las distintas zonas de producción: “La hemos probado y responde a la perfección en invernaderos de Almería en trasplantes desde mitad de enero en adelante, pero también al aire libre en el norte de la provincia almeriense en zonas como Cuevas o Palomares y en Murcia en Águilas. Pero la sandía Paladar también da la talla en Córdoba y Sevilla y más tarde en La Mancha”.
En definitiva, una sandía todoterreno, resistente a oídio, con vigor y fortaleza para responder a las problemáticas de las distintas zonas productoras. A nivel de peso, según el manejo, oscila de los 5 a los 9 kilos.
Paco Alonso pone el acento en un detalle muy importante para garantizar la logística y el poder viajar bien. “La corteza, una buena corteza, para aguantar posibles golpes y garantizar un buen transporte”.


Testimonio del agricultor
En esta parcela de las imágenes que se recolectó ayer tarde, tras nuestra visita matutina, la sandía sin semillas Paladar está con un polinizador también de Diamond Seeds, Mi20. Finca trasplantada el 27 de marzo y cosechada ayer 22 de junio.
El productor, Jorge Romero, lleva un docena de años cultivando sandías, siguiendo así el legado de su padre que lo ha hecho durante 40 años. El agricultor nos da algunos detalles de la nueva variedad Paladar, que está en su año de introducción en Almería: “Es una sandía que lo que cuaja no lo aborta. Vigor, buen cuajado sin aborto de frutos, mucho aguante en planta y un gran sabor”.

Diamond Seeds. Sandía Paladar
‘Hablemos de sabor’ es el lema de Diamond Seeds. Un alegato del puntal de todas sus variedades, el sabor. De ahí el nombre de esta variedad triploide o sin semillas: Paladar.
“Una textura muy agradable, no es arenosa sino crujiente y con altos grados Brix. Todo ello le confiere un sabor top a nuestra variedad Paladar”, explica Cristina Miralles, miembro del equipo de I+D.
Cuando cortan una pieza observamos la firmeza de la carne sin semillas. Una consistencia que mejora la poscosecha y que en el paladar del consumidor provoca un bocado crujiente.








