La red social de Elon Musk ha demostrado ser, desde diciembre pasado hasta ahora, la red social más informativa y plural de las existentes. En X (antiguo Twitter) se puede hacer un seguimiento pormenorizado de las protestas agrícolas que arrancaron en Bruselas a mitad de diciembre, que no se han detenido y que se han trasladado a casi la práctica totalidad de países de lo que conocemos como Europa. En Reino Unido e Irlanda también se suceden las tractoradas.

Pero es X la que las muestra. El resto, difícilmente o a cuenta gotas. Facebook es una ensaladilla rusa, donde a través de los grupos temáticos sí es posible tropezar con noticias informativas sobre la ola de protestas contra el acuerdo con Mercosur, pero donde es más fácil ver en el muro fotos del último domingo de tus vecinos.
En YouTube hay que segmentar para encontrar.

LinkedIN es una red profesional, muy vinculada a divulgar temáticas técnicas en el agro; pero donde cuestiones de precios, acuerdos comerciales, terceros países o problemáticas sobre el bolsillo y la asfixia del agricultor apenas tienen cabida.
Instagram está dedicada al postureo.

En WhatsApp y Telegram sí que fluye la información sobre las tractoras en España, desde Cataluña hasta Galicia pasando por Castilla y León o Cantabria. También las de Francia y países centroeuropeos, Polonia, Austria, Alemania, Grecia, etc.
Sin embargo en WhatsApp y Telegram toda esa información está segmentada por grupos, siendo privados y donde la información no fluye de forma tan abierta como en X.

Ciertamente Twitter es la red más global de todas las redes sociales. Sin embargo, hay quien prefiere tener una información más sesgada, más recortada y segmentada. Los más jóvenes ignoran Twitter, dan la espalda a una plataforma que informa en tiempo real y sin censuras de lo que ocurre en todo el Planeta. A los más jóvenes hay que explicarles que las cuestiones de más enjundia y que mueven el mundo no se relatan en el postureo de una historia o de una foto con filtro.
Twitter tiene valor para abrir la mente y ver lo que ocurre en todo el mapamundi. Y sin censuras es posible seguir en X las protestas agrícolas frente al Mercosur y frente a las políticas de Bruselas que han dado la espalda al campo europeo.

De la televisión generalista, mejor no comentar.






