Recorrer un invernadero hoy en Almería es recorrer también la evolución del tomate y dónde mejor que en Níjar. Variedades que ya no solo se miden por el kilo producido, sino también por su calidad, su comportamiento frente a los nuevos retos en cuanto a sanidad y su capacidad de llegar bien al mercado. Recientemente BASF | Nunhems mostró, en unas jornadas realizadas en El Polver, en su nueva vitrina de Níjar, sus variedades Beires, Palmeo e Ismarian, que responden a segmentos distintos, pero comparten cualidades como productividad, resistencias y calidad.

Tomate rama
Empezamos el recorrido en el tomate rama. Beires es una variedad de nueva introducción comercial, especialmente indicada para trasplantes tempranos, a partir del 10–15 de agosto, y enfocada a ciclos medio-largos. Basta con ver los ramos, largos, bien cargados y con una calidad de fruto que se mantiene estable desde los primeros cortes hasta el final del cultivo.

Beires, tomate tanto para rama como suelto, presenta frutos de un rojo intenso, buena firmeza y una larga vida poscosecha, con un calibre muy uniforme y una excelente resistencia al rajado, incluso en los picos de máxima producción. Así lo aseguran los hermanos Francisco y Antonio Muñoz, productores de Beires en Pueblo Blanco, Níjar: “Si algo tenemos que destacar es su consistencia y calidad”.

A nivel de planta, Beires presenta un vigor medio, buena cobertura foliar y una estructura equilibrada que facilita el manejo. Además, posee resistencia a Fulvia y al virus del rugoso (ToBRFV) convirtiendo a Beires en una opción especialmente interesante para producción ecológica..

En zonas como Níjar, se posiciona como la referencia para ciclos medio-largos en tomate rama, complementando a Cabo Luna y a la nueva NUN 5660, que cubren los ciclos más cortos y las plantaciones más tempranas, con plantas más vigorosas y una elevada tolerancia a altas temperaturas. Una estrategia varietal que junto a Cabosur, permite cubrir el calendario de BASF| Nunhems en tomate rama con resistencia a rugoso.
Tomate suelto
Cambiamos de tipología y nos vamos al tomate suelto de gran calibre, Palmeo. Es una variedad pensada para mercados que demandan tamaño, uniformidad y consistencia, con frutos ligeramente acostillados de calibres G y GG, muy homogéneos y con un color rojo intenso que destaca en la caja.

Palmeo mantiene una excelente firmeza y uniformidad durante todo el ciclo, lo que se traduce en excelente poscosecha y una amplia ventana de recolección. Es una variedad productiva y estable, con buen comportamiento frente a altas temperaturas, lo que le da margen para distintas fechas y zonas de plantación. La planta, de color verde oscuro, incorpora un amplio paquete de resistencias, incluido el virus del rugoso, y produce frutos bien formados con un cáliz de gran calidad. Para ciclos largos, se recomienda el uso de portainjertos de vigor medio.
Tomate pera
Terminamos el recorrido en el segmento pera, donde Ismarian llega como una novedad clara para el mercado nacional, complementando a Azovian con un plus de calibre. Es, como dicen algunos agricultores, un pera “gordo, gordo”, muy uniforme, con un color rojo intenso, gran firmeza y una larga vida comercial.

La planta de Ismarian es de vigor medio y porte abierto, con buena sanidad y una destacada tolerancia a necrosis apical, lo que le permite adaptarse tanto a ciclos cortos como largos, en malla o en invernadero sin calefacción. Amplio paquete de resistencias, con especial mención al virus del rugoso (ToBRFV).

Tres variedades, tres segmentos y una misma conclusión, rentabilidad, calidad y resistencia.







