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Ya sea la huella de carbono, la hídrica o ambas, hoy día se configuran como factor diferenciador para las empresas. Los clientes en destino valoran cada vez más estas certificaciones como un valor añadido a la hora de seleccionar proveedores en origen. Uno de ellos es Primaflor, compañía señera del sureste peninsular, certificada por Agrocolor y que irá ampliando paulatinamente el rango de sus certificaciones según cultivos. Ponemos rumbo a Pulpí, en la comarca del Levante almeriense.
Tiempo atrás nos habíamos entrevistado con Ana Mª Robles Sánchez, directora de Certificación de Sistemas de Gestión y Sostenibilidad en Agrocolor, quien nos había puesto el ejemplo de Primaflor como empresa que ha obtenido algunas de estas certificaciones y que trabaja por ir ampliándolas. Así que queremos conocer in situ cómo es el modelo de trabajo de Primaflor, por lo que nos citamos con el responsable de Sostenibilidad de la entidad, Juan José Mesa.

Primaflor. Finca El Cano
En la finca El Cano nos atienden Juan José, junto a Lola Muñoz y José Manuel Segade, encargados del día a día de esta finca que nos sorprende nada más bajarnos del coche.
Observamos casas de pájaros y varios hoteles de insectos, los conocidos como entomoteles para la fauna auxiliar y para favorecer la biodiversidad. Es un hábitat acorde con un entorno fascinante para los sentidos con campos de cultivos de hoja que se pierden en el horizonte.

En el exterior de las instalaciones nos muestran también la zona de riego, con un bucólico nombre, Aljibes. Ya en el interior pasamos por la zona de los cabezales de riego. Y seguidamente nos hablan del sistema NGS en hidropónico, que dependiendo de la época del año según Juan José Mesa, posibilita ahorros de agua y abono de entre el 20-30%, siendo un elemento que contribuye a reducir la huella hídrica.
Pak choi con sistema NGS
Las instalaciones desprenden calidez, nada más entrar. Con una decoración navideña, acorde con el momento de nuestra visita, se respira buen ambiente entre los responsables y los empleados. Dejamos alguna fotografía para ilustrar dicha decoración, elaborada con mucho mimo por Lola y José Manuel, entre otros compañeros.

Nos centramos ya en lo más mollar. Nos situamos en una nave perfectamente diseñada para el cultivo en hidropónico con el sistema NGS de pak choi durante todo el año. A diferencia del hidropónico clásico que encontramos en tierra, en el sistema NGS no hay drenajes, sino recirculación.
Un hidropónico suspendido con un sistema automatizado, donde las grandes mesas de cultivo están en continuo movimiento y con una inclinación variable, según la radiación solar y los carros de agua.
Se aprovecha el 100% del agua y del abono, según un modelo de recirculación con pequeños aportes según la demanda. Es fácil entender la baja huella que genera este modelo.
Además en términos de productividad el sistema NGS logra nueve ciclos de cultivo, frente a los dos o tres que se obtendrían con un hidropónico tradicional en tierra. Lola Muñoz explica que en invierno los ciclos son de entre 40 y 50 días, reduciéndose a 25-30 días en los meses de calor.

Recirculación y reciclaje
Son términos que hay que tener presentes para entender este modelo de trabajo de Primaflor. Las mesas tienen una larga vida útil de unos siete años y posteriormente se reciclan.
El proceso está en constante movimiento. Una vez se corta el pak choi esa misma bandeja minutos después es trasplantada, iniciándose un nuevo ciclo, lo que sería impensable en un cultivo de suelo.
Esas plántulas de pak choi a su vez proceden del propio semillero de Primaflor, lo que reduce también su huella ambiental.

En términos de desperdicio cero la totalidad del pak choi es aprovechable, ya que se separa en tres líneas de peso (hasta los 100 gramos, de 100 a 150 gr y entre 150 y 185 gramos).
La automatización del proceso supone 72 paquetes por minutos de pak choi, perfectamente embolsados.
Volvemos a hablar de aprovechamiento, o incluso de economía circular, porque los restos vegetales se destinan a la ganadería caprina. Y en el exterior también nos enseñan los espacios dedicados al reciclaje de cartón y plástico.

Primaflor. Tradición y tecnología
Primaflor ha apostado por el cultivo integrado, combinando métodos biológicos, rotación de cultivos y control preventivo de plagas. A ello suma una pieza clave: el hidropónico al aire libre con el sistema NGS (New Growing System), tecnología de cultivo recirculante sin sustrato diseñado para maximizar la eficiencia en recursos y rendimiento), con el que logra reducir consumo de agua, acortar tiempos de cultivo y ofrecer productos “de larga vida” con mayor frescura y textura para canal retail, horeca y mayoristas. La compañía subraya, además, su gestión de abastecimiento de agua desde diferentes fuentes hídricas para mitigar el riesgo de escasez, y una trazabilidad que cubre casi el 100 % de los insumos reforzando seguridad y calidad del producto final.

La apuesta por la investigación y divulgación se articula a través de la Cátedra Primaflor de Agricultura Sostenible y Alimentación Saludable (UAL), que promueve I+D en uso eficiente del agua y biodiversidad y organiza jornadas para acercar la innovación al gran público. La alianza universidad-empresa sitúa la sostenibilidad como palanca de competitividad y salud pública.
Certificaciones que blindan el compromiso ambiental
En diciembre de 2024, Primaflor se convirtió en la primera empresa agrícola de España en certificar ISO 20400 de Compras Sostenibles con la certificadora Agrocolor, un estándar que exige integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza en cada fase de la compra: selección de proveedores, evaluación de riesgos, eficiencia operativa y respeto a los derechos humanos. Este hito refuerza su Plan de Sostenibilidad 2030 y anticipa futuras regulaciones.
Un mes antes, en noviembre de 2024, la compañía anunció la ISO 14001 (gestión ambiental) en todos sus centros de trabajo (Pulpí y Canalejas, en Almería; y el centro de León). La norma reconoce sistemas robustos de gestión ambiental basados en cumplimiento legal, análisis de riesgos y mejora continua, con foco en eficiencia energética, agua, economía circular y reducción de emisiones. La auditoría corrió a cargo de Agrocolor.
A comienzos de 2025 sumó otra pieza a su sistema de gestión: la certificación por Bureau Veritas de su SGDA (Sistema de Gestión para la Prevención y Minimización del Desperdicio Alimentario), que estructura procesos para identificar, cuantificar y reducir pérdidas de alimentos, alineándose con el ODS 12.3 y anticipando la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario. La reducción de mermas y costes de gestión de residuos se traduce en eficiencia y reputación.

Huella de carbono 2024
El 17 de noviembre de 2025 Primaflor verificó la huella de carbono de organización del año 2024 como parte de su compromiso continuo con la sostenibilidad. Primaflor realiza una certificación anual de su huella de carbono conforme al estándar internacional GHG Protocol, verificada por OCA Instituto de Certificación. Este proceso permite evaluar las emisiones en tres categorías:
o Alcance 1: emisiones directas generadas por la empresa, como el consumo de combustibles en maquinaria agrícola y vehículos propios.
o Alcance 2: emisiones indirectas asociadas a la electricidad adquirida y consumida en las instalaciones.
o Alcance 3: emisiones indirectas a lo largo de la cadena de valor, incluyendo proveedores, transporte externo, envases y otros procesos fuera del control directo.
Esta verificación anual facilita la identificación de áreas prioritarias para la reducción de emisiones y refuerza la transparencia frente a clientes, administraciones y sociedad.
Como medida de reducción, Primaflor inició 2025 con la renovación de su flota comercial mediante 57 vehículos híbridos Toyota Yaris Cross (4,5 L/100 km WLTP; 102 g CO₂/km), y con el compromiso de incorporar de forma plena el Alcance 3 en sus cálculos, implicando métricas y colaboración con proveedores. Ambas decisiones fortalecen su competitividad y posicionamiento ante clientes y administraciones.

Huella hídrica: lechuga Baby e Iceberg
Primaflor ha puesto el foco en medir y optimizar los recursos hídricos en sus cultivos, calculando la huella hídrica en la finca Huéneja para variedades como lechuga Baby (Enza Zaden) y Iceberg Laurina (Rijk Zwaan). Para garantizar la precisión, la empresa utiliza sondas de Ikos Advanced, que monitorizan parámetros clave como humedad del suelo, conductividad y temperatura. Estas sondas están certificadas por OCA, asegurando la fiabilidad de los datos y el cumplimiento de los estándares requeridos para la verificación de la huella hídrica.
Además, Primaflor está incorporando algoritmos de inteligencia artificial para la toma de decisiones en riego, integrando datos de las sondas con sistemas avanzados como IKPOS y la colaboración con Prima-Ram, lo que permite ajustar el riego en tiempo real y optimizar el uso del agua. Esta innovación contribuye a reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia hídrica.
En un sector donde el agua es crítica, la empresa complementa esta estrategia con:
o Tecnologías avanzadas de riego: herramientas de control hídrico adaptadas a cada cultivo.
o Reducción de superficie en cultivos de alto consumo hídrico: planificación ajustada a la disponibilidad de agua.
o Proyectos innovadores: desarrollo de acolchados biodegradables, que reducen el uso de plásticos y la huella hídrica en campo.
o Desperdicio alimentario: economía circular.
Más allá de la medición, Primaflor ha estructurado un sistema de gestión del desperdicio que impacta en toda la cadena: planificación de siembras, operaciones de cosecha, clasificación y envasado. La certificación de Bureau Veritas, según su norma técnica Sistema de gestión para minimizar el desperdicio de alimentos, valida procedimientos y herramientas para la mejora continua y la trazabilidad de mermas, impulsando la economía circular y reduciendo costes asociados al residuo. Para el sector, esta es una palanca de riesgo regulatorio y de demanda del consumidor cada vez más vigilante.
Cambios en los envases
Ajustes en la capa o “micraje”: se ha optimizado el grosor de los envases en todas las líneas (bolsas, flow-pack, bowls), reduciendo el uso de plástico sin comprometer la integridad del envase ni la seguridad alimentaria.
Reducción del tamaño de bolsas y film flow‑pack: un diseño más contenido contribuye a minimizar residuos y a mejorar la eficiencia durante todo el ciclo de vida del envase.
Introducción de nuevos materiales: se han incorporado materiales alternativos que reducen la dependencia de plásticos vírgenes.
Implementación de envases tipo bowls en R‑PET: completamente reciclados y reciclables, fomentando la economía circular y reduciendo la huella ecológica de los envases.
Autoconsumo energético
La empresa ha instalado placas solares en su planta de Las Canalejas, y actualmente en la planta de León, reduciendo el consumo eléctrico y aumentando su independencia energética. Esta acción contribuye a disminuir la huella de carbono y a reducir costes operativos a largo plazo, alineándose con su estrategia de descarbonización.
Innovación en maquinaria agrícola
o Primaflor apuesta por la modernización de su parque de maquinaria para mejorar la eficiencia y reducir el impacto ambiental en sus operaciones agrícolas. Entre las medidas más destacadas:
Maquinaria de última generación para control mecánico de malas hierbas: la empresa ha incorporado equipos especializados que permiten eliminar hierbas sin recurrir a herbicidas químicos, reduciendo el uso de fitosanitarios y favoreciendo la biodiversidad.
o LaserWeeder G2‑600‑9 (Carbon Robotics)
Sistema robotizado que combina visión por cámaras + IA + láseres de diodo para identificar y quemar selectivamente las malas hierbas, sin dañar el cultivo ni la microbiología del suelo. Primaflor lo puso en marcha el 26 de julio de 2025, con eficacia reportada del 99 % y resultados visibles en ~72 horas. Esta solución reduce costes operativos, evita herbicidas y disminuye el “banco de semillas” de malezas a largo plazo
Optimización de consumo energético y emisiones: los nuevos equipos están diseñados para minimizar el consumo de combustible y mejorar la eficiencia operativa, contribuyendo a la reducción de la huella de carbono.
o Nueva flota de tractores New Holland (2025)
Renovación de flota orientada a motores de bajas emisiones, telemetría, monitoreo en tiempo real y agricultura de precisión (guiado y optimización del consumo). Objetivo: reducir combustible y CO₂, ganar productividad y mejorar la gestión de labores (siembra, laboreo, deshierbe mecánico entre líneas, etc.).
Integración con sistemas de precisión: la maquinaria se complementa con tecnologías de agricultura de precisión, como sensores y GPS, para optimizar labores y reducir desperdicios.

Impacto empresarial
La apuesta de Primaflor por la sostenibilidad no es solo una cuestión ambiental, sino una estrategia corporativa que genera valor en múltiples dimensiones. Las certificaciones, la medición de huellas y la innovación en envases y cultivos se traducen en beneficios tangibles: reducción de costes, cumplimiento normativo, diferenciación en el mercado y fortalecimiento de la reputación frente a clientes, distribuidores e inversores. En un sector cada vez más regulado y vigilado por el consumidor, estas acciones posicionan a la empresa como líder y garantizan su resiliencia a largo plazo.
o Ambiental. Menos emisiones, agua usada con eficiencia y suelos mejor gestionados. La ISO 14001 y la verificación GHG consolidan la gestión basada en datos.
o Operativo. Procesos más robustos, menor desperdicio, ahorro energético y logístico. La flota híbrida y el SGDA reducen costes y volatilidad.
o Reputacional y comercial. Certificaciones y transparencia elevan la confianza de clientes, retailers e inversores. La ISO 20400 añade valor en la compra responsable y en la selección de proveedores.
o Innovación y talento. La Cátedra Primaflor conecta ciencia, empresa y sociedad, impulsando soluciones transferibles al campo.
El reto de Primaflor pasa por profundizar en Alcance 3 en huella de carbono lo que implica trabajar estrechamente con proveedores y logística para reducir emisiones en toda la cadena de valor. Otro reto será publicar de forma periódica indicadores abiertos de huella hídrica por cultivo, y seguir integrando la economía circular en embalajes y procesos. Con la regulación europea y española elevando el listón, la combinación de certificaciones, medición verificada y proyectos de I+D es, más que una ventaja competitiva, una condición de acceso a mercados maduros. En ese terreno, la compañía ha empezado a marcar diferencias.







