No es su único segmento, pero sí un hueco estratégico que Vilmorin quiere cubrir con esta nueva variedad que transita en su segundo año comercial. Según nos explica Juanjo Benito, el tomate Barbarela encaja perfectamente en el ecológico, dado su robusto paquete de resistencias, y viene a responder a los ciclos de cultivo medios y tardíos.
Resistencias a cuchara o a fulvia, entre otras, a las que se le añade como atributo su rusticidad. Esto quiere decir que “la variedad Barbarela se adapta a todas las áreas de producción, a sus diferentes condiciones y a todo tipo de invernaderos, ya sea una estructura plana, un ‘raspa y amagao’ o cualquiera otra”, describe este delegado comercial en Almería-Levante de la casa Vilmorin-Mikado.
Barbarela es una variedad de tomate de planta abierta, poca hoja, horizontal, la mencionada rusticidad “y un buen comportamiento frente a botrytis”, subraya Juanjo Benito.
En cuanto a su morfología, este tomate rama es multilocular a nivel interno; con un casco marcado y una forma ligeramente achatada. Es un tomate que no presenta problemas de rajado.
Otra característica a destacar del tomate de Vilmorin, sobre todo en zonas de humedad como puede ocurrir en el campo de Níjar, está en la suficiente separación entre los frutos del ramo, de manera que no se tocan, lo que evita los manchados en los tomates.

Variedad de tomate rama para trasplantes desde finales de julio hasta septiembre. Sus frutos son de un color rojo intenso y con brillo.
Volviendo a su posicionamiento, Barbarela se adapta a ciclos medios y largos de otoño; pero también a ciclos cortos de otoño; y a su vez a ciclos cortos de primavera. “Su adaptabilidad es uno de sus principales atributos”, enfatiza Juanjo Benito, “porque es un tomate que cuaja y funciona bien tanto con calor como con frío”.
- Otras informaciones sobre Barbarela:
Vilmorin regresa al rama con una variedad dotada de resistencias