El gran Ebro dice adiós a la Península formando un gran delta en el sur de la provincia de Tarragona. Es el río que gana terreno al mar, tierras que se emplean para la agricultura. Pequeños productores, gran parte de ellos dedicados a los arrozales y en menor medida a los cítricos y los hortícolas. El Delta del Ebro es un espacio singular y por ello hemos querido hacer parada en él.

Fotografiado desde distintos enclaves la sensación siempre es la misma: naturaleza. Lo ideal es caminar y patear el Delta y conocerlo desde diferentes puntos de vista para comprender el ecosistema de este humedal.
Un ejemplo del crecimiento del Delta es la localidad de Amposta, en la que hemos hecho parada, antaño puerto marítimo en el siglo IV, y hoy día situada tierra adentro. En la desembocadura del río se distinguen tres pequeños islotes, Garxal, San Antonio y Buda.
Nos llama también la atención la red de acequias y canales de riego utilizados para las distintas actividades agrícolas. En esta área el arroz es el gran protagonista, contando incluso con una Denominación de Origen Protegida del Delta del Ebro.

Adiós Cataluña
Tras nuestro paso por el Delta nos despedimos de Cataluña. El primer pueblo que encontramos al entrar en la Comunidad Valenciana por Castellón es Vinaroz, una localidad que ya visitamos hace dos veranos y que destaca por el color esmeralda del agua de sus playas y por su gastronomía. En esta ocasión os vamos a recomendar un local, alejado del ruido turístico, y donde poder comer muy bien, a precio económico, con un servicio muy agradable y con un buen ambiente. ¿Se puede pedir algo más?

Paco es el propietario de Les Capsades, un restaurante ubicado a las afueras de Vinaroz, lo que es una ventaja para poder aparcar con facilidad. Recomendable el arroz caldoso con bogavante y el suquet de pescado; aunque Paco seguro que es capaz de sorprender al paladar más exigente con otro tipo de sugerencias. Comida tradicional, casera, abundante, fiel reflejo de las costumbres culinarias de esta zona del Levante y que hará las delicias de quien quiera probar lo típico, típico y que sea a su vez rico, rico.

Y para finalizar lo ideal es hacerlo con un chupito de crema de licor de arroz, ‘La Bomba del Delta’ del Ebro. Una comida redonda.
