Me genera rubor, pero también agradecimiento que una variedad de melón lleve mi nombre. Bueno, en realidad, mi apellido. Todo empezó en la feria de Madrid de finales de octubre de 2015, a la que Ana y yo acudíamos por primera vez con el nuevo formato del Agro Auténtico (blog + periódico). Hasta ese momento las publicaciones pertenecían a un blog tradicional que los más fieles lectores recordarán que existió desde principios de 2013 hasta esa Fruit Attraction de 2015. Pues bien, en ese pistoletazo de salida de la nueva web conocimos a Felipe Berenguel. Ocurrió en el IFEMA (pinchar aquí para leer más).

Felipe es el gerente de Biosemillas, una empresa almeriense dedicada desde hace años a la distribución de semillas, pero que en los últimos tiempos se ha especializado en semillas ecológicas y biodinámicas. De hecho dispone del sello Demeter que distingue a las producciones que siguen los criterios de Rudolf Steiner. “Nuestro catálogo contempla alrededor de 600 variedades”, afirmaba Berenguel.
En aquella feria Felipe me sorprendió bautizando a una de sus novedades varietales con el nombre Arcos. Han pasado de aquello varias campañas y ayer martes acudía acompañado de Ana a un invernadero de El Ejido, situado junto al barrio de La Loma, para ver in situ dicha variedad en un invernadero. Tengo que reconocer que con cierto nerviosismo y con una sensación dulcemente extraña.
El melón Arcos es un charentais para producción ecológica y también biodinámica, de ahí su sello Demeter. Planta vigorosa, con mucha fortaleza, de fácil cuajado. Melón de carne anaranjada muy dulce y que desprende el aroma que caracteriza a los charentais. A la finca de las imágenes, trasplantada el 20 de marzo, aún le queda más de una semana antes del corte.

En la finca “bio” de Francisco Aguilera Bayo
Casualidades o no de la vida el melón Arcos que visitábamos ayer está en el invernadero de un antiguo compañero de instituto, Francisco Aguilera Bayo. Difícilmente puede haber tantas ocurrencias. Paco Aguilera y yo compartimos estudios de secundaria en el Fuente Nueva de El Ejido, allá por principios de los 90. Hoy día Paco es agricultor de ecológico de la cooperativa Murgiverde.
Aguilera nos estuvo mostrando la rica diversidad que le ha metido al invernadero. No en vano ha hecho algunos cursos de biodinámica y en uno de ellos conoció a Felipe. Como se observa en las imágenes hay plantas reservorio para mantener el alimento de los auxiliares. Felipe Berenguel aprovechó para explicar que en Biosemillas además de semillas venden girasol, lobularias, albahaca, etc; otras plantas para preparados biodinámicos, como manzanilla; y también para las rotaciones de cultivo mostaza, rabanillo, leguminosas (habas, guisantes) o veza. “La veza es lo mejor fija el nitrógeno”, añadía Paco Aguilera.
La tarde de ayer nos dio para pasar un buen rato en el invernadero. Felipe nos contó que Biosemillas dispone también en su catálogo de una sandía negra mini triploide llamada María. Le pregunté por el origen y nos explicó que Biosemillas pertenece a una agrupación de empresas europeas de ecológico y biodinámica, llamada Sativa, con sede en Suiza y que comercializa a través de Alemania. De allí provienen Arcos y María.
