Voy a hacer de poli bueno y de poli malo. El Grupo Atresmedia (Antena 3 y La Sexta) se prepara para grabar una serie de ficción en el mar de plástico almeriense, ¿temblamos o nos frotamos las manos? Estos dos últimos días el foro de opinión del Facebook de “No eres de El Ejido si no…” era un hervidero de pros y contras sobre esta noticia que daba el portal fhalmeria.com No me queda tiempo para participar en otros foros que no sean los de mi blog, pero en esta ocasión el tema me llamó la atención por las posibles repercusiones que ciertas licencias literarias de los guionistas (por muy de ficción que sean) puedan provocar en las cotizaciones de nuestra agricultura.
Poli bueno. Se hablará de nosotros, y dicen que eso siempre es bueno. Se generará algo de empleo, se contratarán a algunos auxiliares y a posibles extras. Se creará actividad económica, movimiento, vidilla en los comercios y locales. Otras series de televisión han tenido grandes retornos económicos. No se puede prejuzgar aquello que todavía no ha ocurrido, no sabemos cómo rodarán ni cómo será la historia de amor que servirá de hilo conductor. Además hay que diversificar nuestra economía local, y es una forma de proyectarnos hacia el exterior. Y tal vez también un modo de atraer turismo, aunque sea a pequeña escala.
Poli malo. A veces es mejor que no hablen de uno, sobre todo en una zona económica como la almeriense en la que la imagen que se proyecta hacia el exterior es vital. Además, los clientes que nos tienen que conocer ya nos conocen. En el mundo profesional de la agricultura se aprecia y respeta la calidad de las frutas y hortalizas almerienses, que están en la Champion League del sector a nivel planetario. La actividad económica que pueda generar dicha serie televisiva es minúscula, apenas de cuatro cafés. En cuanto a los retornos, son pan para hoy y hambre para mañana, ya que los posibles ingresos que puedan suponer son infinitamente inferiores a los daños y perjuicios económicos que puedan derivar de una campaña de desprestigio sobre nuestras verduras. Solo un ejemplo. La crisis del E.Coli. Se apuntó injustamente desde Alemania hacia Almería, aunque luego se demostró que la fuente estaba en la soja egipcia. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Al año siguiente hundimiento generalizado de precios y endurecimiento de la política comercial de los clientes europeos, que aprovechan siempre las campañas de mala imagen para presionar a la baja la cotización de nuestras frutas y hortalizas. Por eso, si esta serie anunciada no es fiel y rigurosa con la realidad del campo almeriense, los perjuicios que pueda provocar son incalculables.
Ah, y otros dos apuntes más añade el poli malo. Hasta ahora, salvo escasísimas excepciones, cuando se ha puesto el mar de plástico en el punto de mira de un medio de comunicación de masas ha sido de modo amarillista, morboso y con intereses no altruistas. Las hermanitas de la caridad no promueven guiones de esta naturaleza. Siempre hay un interés lucrativo detrás.
Último detalle. ¿Qué modelo de turismo va a traer una serie de este tipo? ¿Turismo de calidad? Parece una broma pensar en esa posibilidad. Y la economía se diversifica, pero no poniendo en peligro el único motor que queda en pie en la provincia: la agricultura.
El periodista Rafael Villegas ha firmado la noticia que publica en su periódico digital, fhalmeria.com Os dejo un par de párrafos escritos por el compañero para que os podáis hacer una idea del alcance de este asunto: En concreto, la descripción de la serie es la siguiente: “Ambientada en Almería, en la zona dominada por los invernaderos que ocupan miles de hectáreas, esta serie producida por Multipark arranca con un crimen cometido en este particular escenario. Alrededor de la investigación que se inicia, se cuenta una historia de amor entre un joven con prejuicios raciales y una temporera de color”. Además, prosigue la descripción: “como trasfondo la vida de los trabajadores ilegales, la convivencia de estos con los agricultores enriquecidos tras el boom de los invernaderos, los nuevos matrimonios de los locales con esposas llegadas del este… un retrato del cambio profundo que sufrió una de las zonas más pobres de España convertida en poco tiempo en una de las más prósperas”.








